Características del enamoramiento

Bueno, te gusta. O no, pero algo te dice que estás equivocada. Incluso una de tus amigas, o tu madre, o hasta tu hermano te dijo que eso es normal. El enamoramiento y el amor son dos cosas distintas. Por eso, aquí tienes una lista de las características del enamoramiento, que no es lo mismo que estar enamorada.

Es fulminante y automático

No es necesaria una serie de encuentros, basta con unos pocos momentos para que suceda. De golpe y porrazo, sientes una gran atracción a esa persona. No hay razonamiento lógico: es diferente en cada persona, aunque igual de intenso.

Idealización de la persona

A partir del enamoramiento, cada vez que le veas no le verás cómo es en realidad, sino una imagen mejorada. Sus defectos son encantadores y esconden grandes virtudes, y sus puntos positivos son aún mejores de lo que ven los demás.

Su presencia te roba el apetito

Ya sea por nerviosismo, o porque todos tus sentidos están fijos en él o ella. El efecto puede durar hasta después que se haya retirado. Tu mente no notará la necesidad de sustento, pero tu cuerpo, tarde o temprano, te lo recordará.

Sonríes más a menudo

Cuando piensas en esa persona, te sorprendes sonriendo. Es más notorio si no eres de sonrisa fácil: el pensar en el objeto de tus afectos te llena de felicidad, aunque no esté frente a ti en ese mismo momento.

Brillas

La felicidad tiene una luz especial, que puede no ser entendida, pero nunca se pasa por alto. Aquí cobra sentido la expresión “una sonrisa brillante”: no se refiere a cuán blancos sean tus dientes, sino al sentimiento que te lleva a sonreír.

Intentas mejorarte

De repente, notas que no estás en la forma física que quisieras, o que ese corte de pelo no te hace ver bien. Buscas prendas de ropa que remarquen tus puntos más atractivos, y que disimulen o esconden lo que menos te gusta. Te preocupas más por tu salud, tus habilidades, tu cuerpo, y esperas que esa persona no note esos defectos. Pero si lo hace, de seguro no lo remarcará con crueldad: simplemente no es esa clase de persona.

Piensas en el futuro, y te alegras

Algunas personas ven en el futuro algo horrible, pero tú lo ves color de rosa. Dificultades habrá siempre, pero si esa persona y tú están juntos, mágicamente todo será menos pesado. Un futuro con esa persona será un bello futuro, sin importar lo demás.

Su felicidad es tu felicidad

No importa si estaban en equipos contrarios y has perdido: él ha ganado y está contento, y por eso tú estás contenta también. El verle feliz te hace feliz, y lo demás no importa.

Le extrañas cuando no está a tu alrededor

Sin importar si se ven todos los días, cada minuto que no pasas viéndole, o a su lado, es un minuto en que deseas su presencia. Si un día él o ella no están donde siempre le has visto, el día parece inútil, echado a perder, y sólo el verle puede levantar tus ánimos.

Sueñas en la vigilia

Todas las personas sueñan, pero lo hacen cuando están dormidas. Algunas también lo hacen cuando están despiertas, en el mundo de la vigilia. En el medio de escenarios románticos, tu persona idealizada estará allí, y todo será perfecto… hasta que alguien te devuelva a la realidad.

Disfrutas de sus silencios

La diferencia entre dos personas que se sientes cómodas entre ellas y las que sólo son corteses está en sus silencios. Un silencio cómodo entre ustedes indica que no necesitan palabras para recrear un ambiente agradable.

Sales de tu zona de comodidad

El enamoramiento hace que intentes cosas que nunca habías pensado hacer. Ya sea ir a clases de un deporte que ni sabías que existía, jugar a un videojuego que no terminas de entender pero quieres probar, si al objeto de tus afectos le apasiona, sientes que vale la pena, al menos, intentarlo.

Te sientes bien

Los niveles de oxitocina en tu sistema han subido de forma constante desde el flechazo. Esta es la “hormona del amor”, que también es denominada como anti estrés, debido a sus efectos relajantes. El ver a esa persona hace que tu hipotálamo la segregue en cantidades industriales.
 


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Laura Lauman